<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639</id><updated>2012-02-16T09:04:37.250+01:00</updated><category term='cuentos con moraleja'/><category term='cuentos sin moraleja'/><category term='amman este'/><category term='Breves'/><category term='Cuentos políticos'/><category term='relatos'/><category term='América Latina'/><category term='pintor'/><category term='Cúmulo de despropósitos'/><category term='Diversidad Diacrítica'/><category term='payaso'/><category term='tales from the intraweb'/><category term='desierto'/><category term='Café'/><category term='relatos enviados'/><title type='text'>Desperté a su lado...</title><subtitle type='html'>"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí" [Augusto Monterroso]</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Anonymous</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img1.blogblog.com/img/blank.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-5150130393156178050</id><published>2010-08-27T13:32:00.001+02:00</published><updated>2010-08-27T13:34:07.230+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Aquella noche</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;- ¿Recuerdas aquella noche cuando miramos al horizonte oscuro y decidimos que nuestro destino lo escribiríamos nosotros mismos y no las estrellas?&lt;br /&gt;- No… no soy capaz de recordar nada ahora mismo.&lt;br /&gt;- No te preocupes. No es importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró lleno de rabia el cuerpo postrado de la mujer a la que había amado los últimos cincuenta años. Tenía ganas de golpearla. Estaba terriblemente enfadado por no poder recordar junto a él todo lo que había pasado juntos. Cada instante único de una vida en común. Las esquinas de la habitación se le habían quedado pequeñas en sus constantes paseos. Las lágrimas ya no salían y dejaban paso únicamente a unos ridículos gimoteos compulsivos que acababan con sus nudillos entre los dientes. Hundió su cabeza sobre el cuerpo tendido de una manera tan dulce que la impotencia que sentía se perdió en la más absoluta desesperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de acabar con el sufrimiento de Estela le martilleaba. Ella siempre le había repetido una y otra vez que no quería permanecer en la cama de un hospital sin saber quién era, sufriendo sin ningún sentido y atormentando a los que estuviesen a su lado. Un cuerpo inerte sin alma. Sin embargo, por más que trataba de convencerse no encontraba el valor para darle una dosis mortal de algún sedante. Ya casi nunca estaba consciente, y las pocas veces que lo estaba tenía la cabeza perdida. &lt;i&gt;No podía estar sufriendo. El juicio le había abandonado.&lt;/i&gt; Trataba de convencerse y se esperanzaba con que en algún momento recuperase la consciencia y le dijese qué debía hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enferma entró en la habitación y él se incorporó. Despeinado la miró y observó sin mucho interés como tomaba del carrito de las medicinas la dosis que su esposa debía recibir. Cuatro veces al día. Durante los últimos seis meses. Siempre la misma pregunta. Pura rutina. Él aprovecharía para bajar a la cafetería, comprar un periódico, estirar las piernas y regresar para afrontar una noche más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas veces, cuando volvía de su paseo, imaginaba que al salir del ascensor un montón de médicos y enfermeras corrían a la habitación en la que se encontraba su mujer. Unas veces imaginaba que le decían que fuese corriendo, su esposaba había sufrido una súbita mejoría y había recuperado la consciencia. Le estaba llamando. Otras veces únicamente imaginaba su paso lento hacia la habitación con el sonido de fondo del pitido que indica la parada del corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche, una más, cuando regresaba a la habitación no sucedió nada. La calma permanecía y él se desesperaba a medida que se acercaba. La enfermera, conocedora de sus costumbres, le había dejado la silla junto a la cama. Antes de sentarse miró a Estela, la acarició y besó su frente. Ella le miró y sonrió y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El cielo estaba forrado de estrellas. Bebíamos un vino barato que compraste en aquel pueblo de pescadores. De pronto te levantaste con la copa en la mano… creo que estábamos muy cerca de la orilla en aquella playa. Tus pies se hundían en la arena mojada. Me pediste que te acompañase. Al levantarme pisé mi vestido y tropecé. Fui hasta ti. Entonces lo preguntaste, ‘¿quieres pasar el resto de tu vida conmigo?’. Y yo te pregunté qué harías para que así sucediese. Entonces fue cuando juraste que nuestro destino lo escribiríamos juntos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de esas molestas máquinas de control de las constantes vitales sonó. Llevaba días emitiendo un pitido arbitrariamente al que los médicos no parecían darle mayor importancia. Frotó sus ojos y de manera instintiva trató de secar unas lágrimas que no se desprendían. Estiró sus músculos, se levantó y miró a su alrededor. Debían ser las cuatro de la mañana. Todo estaba en calma. Su mujer dormía. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-5150130393156178050?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/5150130393156178050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=5150130393156178050&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5150130393156178050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5150130393156178050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2010/08/aquella-noche.html' title='Aquella noche'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-8553513904722962719</id><published>2009-12-06T12:41:00.004+01:00</published><updated>2009-12-06T13:40:43.951+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tales from the intraweb'/><title type='text'></title><content type='html'>Tras siglos de intentos fallidos (fantasías místicas y promesas divinas + miedo secular, pompas nacionales y delirios racionales + odio a la otredad, utopías absolutas y principios monolíticos + arbitrariedad cruel, etc...), por fin logramos estar de acuerdo y todos creíamos exactamente lo mismo: "yo soy único, original". Dando tumbos sin ton ni son, seguíamos la única dirección que existe: hacia adelante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-8553513904722962719?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/8553513904722962719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=8553513904722962719&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8553513904722962719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8553513904722962719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/12/tras-siglos-de-intentos-fallidos.html' title=''/><author><name>tito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-8133140921038061230</id><published>2009-12-06T12:35:00.004+01:00</published><updated>2009-12-06T13:38:44.699+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tales from the intraweb'/><title type='text'>salute.msg</title><content type='html'>salute-msg.priority-low-6 2021/12/08 13:31 GMT+1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola, soy yo ;) Si quieres, puedes agregarme! ^_^&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;end-salute-msg.priority-low-6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin he accedido a enchufarme al &lt;em&gt;i-whole&lt;/em&gt;. No he sido de los primeros, admito que tardé en aceptar que lo necesitaba: mis amigos me insistían que empezaba a resultar muy pesado tener que buscar alguna antigualla de terminal externa para contactar, y encima no saber si estaría conectado o tener que esperar a que me dignase a contestar! Pero ya está bien, uno no puede resistir eternamente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que tenía mis reparos. En primer lugar, porque nunca he amado la modernidad: sigo leyendo en papel y sólo me he hecho dos operaciones de estética, por circunstancias absolutamente inapelables. En segundo lugar, por no profanar (más) mi mente. Y también, huelga decirlo, por mi íntima inseguridad y mi apego al yo individual. Pero en fin ¿qué se le va a hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que finalmente tuve que superar mis escrúpulos, aparcar mis ironías: “eso es un &lt;em&gt;i-hole&lt;/em&gt;”, “así que ya tienes un chip para pensar por ti mismo”, “¿y que tal el spam?”, y aceptar que ya soy otro miembro del intraweb. Un &lt;em&gt;i-whole&lt;/em&gt; tras la ceja, todo un mundo frente a mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no está tan mal: el nanoimplante no me dolió nada, y ahora tengo la infinita libertad (¿qué rayos significará esta palabra?) de poder perder el tiempo cuándo y dónde quiera, consumir cómodamente y envidiar deseos ajenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo espero no convertirme en uno más de los morbosos adictos que babean por todas partes con la mirada perdida…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-8133140921038061230?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/8133140921038061230/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=8133140921038061230&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8133140921038061230'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8133140921038061230'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/12/salutemsg.html' title='salute.msg'/><author><name>tito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-273724549913561079</id><published>2009-09-08T00:18:00.004+02:00</published><updated>2009-09-08T00:39:56.741+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos políticos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='América Latina'/><title type='text'>La piedra filosofal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era el continente de las animadversiones. Los colombianos no se hablaban con los venezolanos. Desde Caracas se sacaba la lengua hacia Brasilia. Quienes se pelearon con La Paz a causa de la nacionalización -del otro lado- del gas, que ahora se podía apellidar boliviano. Hacía años que Bolivia y Perú andaban a la gresca por culpa de una salida al mar. Sería cosa del Perú, pero los ecuatorianos también le reclamaban unas tierras. A las Guyanas nadie las hacía caso por aquello del qué dirán y de que en el fondo pertenecían a Europa. Chile se estaba haciendo mayor y negociaba Tratados comerciales en sus primeros paseos a la luz de la luna. Paraguay, empreñado como estaba con Brasil por la población guaraní, estaba cansada de estar todo el día haciendo de paraguas del Uruguay. Y Argentina... Argentina... ¡zas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto todos cayeron en la misma conclusión. Argentina era la pieza clave en la unión de los pueblos latinoamericanos. Desde el Canal de Panamá al Cabo de Hornos. Desde Recife hasta las islas Galápagos. Por toda parte del continente corría la noticia de voz en voz. Argentina era la pieza clave y en el cónclave de líderes sudamericanos que tendría lugar el mes que viene en un pueblo secreto de la selva amazónica, justo en el centro de todo, se resolverían los conflictos. Allí acudieron todos los políticos y empresarios que pintaban algo. Las sedes de los gobiernos y de los ministerios nacionales quedaron desiertas pues todo el mundo había acudido a la reunión. Nadie se la quería perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de allí mismo salieron con el acuerdo. Y todos sonreían a las cámaras de televisión y de fotografiar que encontraban a su paso. Y cada uno veía el futuro de la más emocionante manera. Y sus Estados dejaron de existir. Y se anunció un nuevo y único Estado, cuya capital sería construída en la amazonía, que traería la paz y la prosperidad a los pueblos, la nueva y brillante República Sudamericana de Todoscontralosargentinos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-273724549913561079?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/273724549913561079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=273724549913561079&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/273724549913561079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/273724549913561079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/09/la-piedra-filosofal.html' title='La piedra filosofal'/><author><name>el_situacionista</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://i178.photobucket.com/albums/w272/el_situacionista/ov2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-5833401714225306041</id><published>2009-07-04T19:42:00.000+02:00</published><updated>2009-07-04T19:55:21.804+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos sin moraleja'/><title type='text'>El guitarrista de mi grupo es gilipollas</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Eve apuró el pitillo. Le parecía que la habitación no tenía aún el suficiente humo. El periodista hacia tiempo que esperaba paciente la respuesta de la solista. Ahora que se fijaba bien, le parecía algo más baja de lo que había imaginado. Sin duda mucho más mortal. No paraba de buscar una mirada que le diese un indicio de algo. Pero Eve no tenía prisa. Se recostó en el sofá hasta hundirse. Respiró profundamente y abrió la boca vocalizando sin que su diafragma expulsase aire alguno. Parecía que iniciase los ejercicios que realizaba antes de salir al escenario. En su mirada perdida veía con claridad aquella primera vez, en el polideportivo de su instituto, que se subió a uno. Nerviosa, sus compañeros la tranquilizaron diciéndole que sería igual que en el garaje en el que ensañaban semana tras semana. Pero ella deseaba que fuese mucho mejor. El concierto fue un desastre. Las copas de más que le hicieron al batería perder el ritmo en más de una ocasión y lo distorsionados que se escuchaban los amplificadores, consiguieron que los desafinados intentos por cantar de Eve pasaran casi inadvertidos. “&lt;i&gt;Nadie recuerda su primer polvo como el mejor&lt;/i&gt;”, esa fue la frase que &lt;i&gt;Rolling Stone&lt;/i&gt; publicó en portada casi quince años después cuando &lt;i&gt;Kish&lt;/i&gt; dio comienzo a su gira mundial. Una frase que ella odiaba haber pronunciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eve se mordió el labio inferior. Sabía que nada de lo que ya ha pasado tiene remedio. Creía que sólo las cosas buenas se podían estropear con el tiempo. Muy pocas veces las malas tenían solución. Por eso dejaron de impórtale las veces que amaneció desorientada tras una noche de excesos. Las fiestas universitarias se convirtieron en locales de ensayos en los que probar nuevas canciones y estilos en busca de una identidad propia. Sólo en el último año de la Universidad, cuando la vida real amenazaba con disipar el sueño, decidieron tomarse el asunto en serio. Ensayaron hasta la extenuación. El repertorio, los tonos, los ajustes… Eve agitó suavemente su cabeza… en dos ocasiones estuvo a punto de abandonar el grupo. No podía recordar ningún buen momento de aquellos meses. Por eso siempre hablaba de las fiestas de las hermandades, las anécdotas de la carretera en busca de un nuevo local en el que cantar, el esfuerzo por reunir el dinero para grabar una primera maqueta con calidad. Cualquier cosa menos entrar en su intimidad. Sólo hace un par de años, con el imperioso consejo de sus productores, y en un intento por relanzar su carrera, concedió una entrevista a &lt;i&gt;People&lt;/i&gt; para hablar de todo aquellos que únicamente ella conocía. La cara “b” de todos sus discos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si del contacto de un Cadillac se tratase, de pronto, un día, todo arrancó. Una llamada, un productor y un estudio de grabación en Los Angeles. Todo sucedió muy deprisa. Eve no podía recordar el nombre de la mayoría de las personas que conoció esos primeros años. Lanzamiento de su primer disco, promoción, giras por todo el país y éxito tras éxito. Como una cascada de acontecimientos que no se puede parar llegó el segundo y el tercer álbum, el número uno de ventas y las comparaciones con las bandas míticas de la historia. Cuando preparaba el equipaje para la que sería su primera gira mundial, más de treinta países en seis meses, recibió una llamada de su padre. Su madre había muerto. El funeral sería al día siguiente. Justo cuando Eve embarcaba en un avión rumbo a Europa. Dos meses en una clínica y cientos de sesiones de psicoterapia volvieron a ponerla lista para grabar después de aquella gira. Los años dorados habían llegado. Cansados y produciendo discos sumamente comerciales, &lt;i&gt;Kish&lt;/i&gt; realizó dos giras mundiales más y vendió millones de álbumes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los siguientes álbumes se vieron obligados a comprar temas de otros compositores y a realizar algunas versiones. Después de veinticinco años juntos no eran capaces de sentarse a componer ni un estribillo. Los abogados y productores negociaban cada excentricidad como si fuese la última de una larga lista. En la prensa se dejaban todo tipo de recados que no tardaban mucho en ser contestados. Más cuando los últimos trabajos no funcionaron bien en el mercado. Fue en ese momento en el que los gritos, las peleas, las acusaciones… se hicieron públicas. &lt;i&gt;Kish&lt;/i&gt; protagonizó más portadas que nunca. Sin embargo, los constantes rumores de separación nunca terminaron de confirmase. Un fuerte contrato ataba a los componentes del grupo a la voluntad de unos productores que dejaron dormir una temporada a la banda a la espera de unos tiempos mejores que llegaron con un disco recopilatorio y una nueva gira mundial. La polémica vendía casi tantas entradas como un buen tema. Por eso se concedieron decenas de entrevistas a diversos medios para desentrañar las intimidades de la banda en la búsqueda del respaldo de un público nostálgico y morboso. Otro éxito del marketing.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eve miró al periodista al tiempo en el que se preguntaba si estaba en Londres o ya había llegado a Berlín. Se incorporó mientras palpaba la mesa en busca de otro cigarrillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. Yo nunca habría hecho esta gira.&lt;br /&gt;- De acuerdo… - repasó sus notas - Peter Barker, el guitarrista del grupo y compositor de muchos de sus grades temas, ha declarado que si usted, y cito textualmente, ‘no hubiese sido una colgada depresiva con aires de grandeza, no se habría aniquilado el alma de &lt;i&gt;Kish&lt;/i&gt; y habrían pasado a la historia de la música como la mejor banda de rock de la historia y no como unos putos mercenarios’. Luego continuó acusándola de haber buscado un fuerte protagonismo en los medios identificando la banda únicamente con usted, de influir negativamente en la elección de los temas y de prostituir el espíritu del rock ¿Qué opina de estas afirmaciones del Sr. Barker?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solista no hizo ningún gesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que el guitarrista de mi grupo es gilipollas. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-5833401714225306041?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/5833401714225306041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=5833401714225306041&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5833401714225306041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5833401714225306041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/07/el-guitarrista-de-mi-grupo-es.html' title='El guitarrista de mi grupo es gilipollas'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-2406667034902901354</id><published>2009-06-30T20:18:00.002+02:00</published><updated>2009-06-30T20:21:14.337+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breves'/><title type='text'>Clarísmo</title><content type='html'>No lo tenía claro. Y tenía muy claro que no lo tenía claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353187135790178274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 250px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/SkpXVmz23-I/AAAAAAAACpU/fTUU-ATiewA/s400/waiting-room_1680.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-2406667034902901354?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/2406667034902901354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=2406667034902901354&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/2406667034902901354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/2406667034902901354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/06/clarismo.html' title='Clarísmo'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/SkpXVmz23-I/AAAAAAAACpU/fTUU-ATiewA/s72-c/waiting-room_1680.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-7492098440385439265</id><published>2009-06-16T18:29:00.004+02:00</published><updated>2009-06-16T18:35:17.973+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amman este'/><title type='text'>Entre la tormenta de arena</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El viento agitaba el polvo que días atrás se había posado sobre las rocas. El cielo cuajaba en un azul turquesa amenazante de tormenta. Nadie la habría visto venir si aquél rayo no hubiera avisado y el trueno que lo perseguía no hubiera sido tan torpe de delatar su posición. Y todos allí, los treinta y nueve, esperando a que él viniera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cargados hasta los dientes de bolsas de tela anudadas con un cordel por su abertura, apenas podían aguantar en pulso por más tiempo. Todos parecían resistirse a dejar caer el peso al suelo, quizás por superstición, pero al final, uno a uno, empezaron a levantar ese pequeño polvo que producía el contacto de la tela con la tierra. “Uffs” decían muchos. Habían sido muchos kilómetros cargando por el camino, y muchos minutos esperándole a la puerta. Pero seguía sin aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos se habían encontrado por una parte del camino u otra. Varios de sus puntos de partida compartían rutas y eso había hecho el largo penar de las millas un poco más agradable. Los más jadeantes eran aquellos diez encargados de la zona Este, donde las montañas les habían obligado a abandonar la caballería mucho antes de lo que hubieran deseado. Bajándose de sus monturas, como tarde o temprano habían tenido que hacer todos, cargaron los pesados enseres sobre sus quejumbrosas espaldas. Tan sólo la esperanza en que la mercancía del resto de compañeros hiciera aumentar la ganancia propia lograba darles fuerzas suficientes para aguantar el dichoso peso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzaba a llover insistentemente descargando ese respirar contenido de la atmósfera, y quienes cargaban en su mayoría telas preciadas buscaron refugio en algún saliente de la roca. Nadie les disputó el puesto, claro. Cuando comenzaron los murmullos y los cuestionamientos sobre la necesidad de buscar posada en el pueblo más cercano e incluso sobre qué pueblo era más cercano y sobre la conveniencia de ir todos juntos o por separado, apareció él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mucho, el más bajo de entre todos, su figura era la más frágil. Con gafas de cristal gordo y una calva de esas que se quedan a mitad de cabeza, como si la calvicie se lo hubiera pensado mejor a mitad de camino. Unas prominentes arrugas le hacían de tupé y lograban infundirle una gran respetabilidad cuando hablaba con seriedad. Las mismas arrugas que lo delataban cuando, en situaciones como esta, trataba de ocultar su propio desconcierto. No venía cargado con ninguna bolsa de tela, pues su cometido no era ese. Caminaba despacio, mirando directamente a la roca y rascándose insistentemente la calva arrugada, que parecía tener textura de piel de patata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al aparecer en su campo de visión, todos, los treinta y nueve, empezaron a mirarse esperanzados. Ahora acabarían los pesares, se decían con la mirada. Llegaba la parte más dulce, expresaban sus sonrisas. Sin embargo él parecía no haber reparado en la presencia del impaciente grupo. Ensimismado en sus pensamientos, murmurando por lo bajo la misma frase una y otra vez, todavía inaudible para ellos, daba varios pasos en su dirección y luego, de repente, volvía sobre sus pasos como recordando algo. Pero no encontraba lo que buscaba, y eso hacía que las buenas perspectivas del grupo comenzaran a convertirse en especulaciones individuales que buscaban complicidad grupal en las miradas de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco él se acercaba al grupo. Acelerando los pasos, con la mirada vuelta hacia ellos pero con los ojos vacíos salvo por un recodo de la piedra, levantó el dedo índice de la mano derecha indicando que, ahora sí, había recordado. Llegado al punto en cuestión de la roca, todos los que allí estaban se apartaron para dejarle acercarse. Posó sus dos manos húmedas sobre la fría piedra. El agua que caía rodaba por entre las arrugas de sus diminutas manos. La vista pendiente de reconocer un saliente tantas veces acariciado. Miraba sin girar el cuello, sólo moviendo sus ojos en las concavidades. Finalmente sonrió para sí mismo, dio un par de pasos atrás y, acompasando un movimiento bascular de su dedo índice, de arriba abajo,  dijo en voz alta la frase que todo el camino venía repitiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         ¡Ábrete Sésamo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos aguantaron la respiración. Se volvieron a cruzar miradas y sonrisas de nerviosismo y de entusiasmo. Y aguantaron con los puños cerrados los eternos cuatro segundos que pasaron hasta que él volvió a hablar para sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         ¿Dónde se habrá metido esa maldita cueva?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-7492098440385439265?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/7492098440385439265/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=7492098440385439265&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/7492098440385439265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/7492098440385439265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/06/entre-la-tormenta-de-arena.html' title='Entre la tormenta de arena'/><author><name>el_situacionista</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://i178.photobucket.com/albums/w272/el_situacionista/ov2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-4428262447140303508</id><published>2009-06-05T01:00:00.000+02:00</published><updated>2009-06-05T01:01:20.943+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>El interrogatorio</title><content type='html'>- Llego tarde.&lt;br /&gt;- ¿Dónde llega tarde? – preguntó el policía con auténtico rigor inquisitivo.&lt;br /&gt;- A mi muerte.&lt;br /&gt;- Creí que sería algo importante.&lt;br /&gt;- Sí. En realidad no lo es, pero lo vas dejando y al final, por unas cosas y por otras, no llegas y claro, digo yo que la muerte también tendrá unos horarios.&lt;br /&gt;- Ya, y no quiere usted que se moleste. No sea que tome represalias.&lt;br /&gt;- Imagínese.&lt;br /&gt;- Yo, para estas cosas, tengo una agenda donde apunto mis citas. Un regalo de mi hija. Me regaló una agenda y un caballito de mar.&lt;br /&gt;- ¿Un caballito de mar?&lt;br /&gt;- Sí. Mi hija es rara. Es una visionaria.&lt;br /&gt;- ¿Qué ve?&lt;br /&gt;- La televisión. De momento sólo la analógica. Está cogiendo cupones de un periódico para comprar con un descodificador de TDT.&lt;br /&gt;- ¿Cuántos cupones le falta?&lt;br /&gt;- Unos doscientos. Pero no importa. La promoción acabó hace un año.&lt;br /&gt;- Entiendo. Buen mérito el de su hija.&lt;br /&gt;- Eso no es nada. Más mérito tuvo mi mujer, que la parió con nueve años.&lt;br /&gt;- Su mujer tuvo a su hija con nueve años.&lt;br /&gt;- No diga usted estupideces. ¿Cómo va a ser eso?&lt;br /&gt;- Ah.&lt;br /&gt;- Digo que mi mujer tuvo una niña de nueve años.&lt;br /&gt;- Caray! Sí que es meritorio lo de su mujer. ¿Y qué dijo el médico?&lt;br /&gt;- Me pidió que le pasara el azúcar.&lt;br /&gt;- ¿De verdad?&lt;br /&gt;- Sí. Estábamos desayunando y me pidió que le pasara el azúcar. A mi me molestó un poco. Pero soy de poco protestar.&lt;br /&gt;- ¿Esperaba una opinión más profesional del médico?&lt;br /&gt;- No. Es que verá usted, después de llevar viviendo con nosotros nueve años, digo yo que ya podía saber donde guardamos el azúcar. O habérselo pedido a mi hija. Total, a él ya le llamaba papá mucho antes que a mi. Ya tenían confianza.&lt;br /&gt;- Yo por eso no tengo hijas. No vaya a ser que no me traigan el azúcar.&lt;br /&gt;- Hace usted muy bien… ¿Dónde iba con tanta prisa?&lt;br /&gt;- Ya se lo he dicho antes. Tengo una cita con la muerte.&lt;br /&gt;- Cierto. Me lo ha dicho. Tiene alguna prueba que lo demuestre.&lt;br /&gt;- Sí. Míreme bien.&lt;br /&gt;- Le miro.&lt;br /&gt;- ¿Y? ¿No lo nota?&lt;br /&gt;- No. En absoluto. ¿Qué debo notar?&lt;br /&gt;- El tono de mi piel.&lt;br /&gt;- ¿Qué le pasa al tono de su piel?&lt;br /&gt;- Que está en “La”.&lt;br /&gt;- ¿Preferiría una octava superior?&lt;br /&gt;- No creo que llegue tan alto.&lt;br /&gt;- Inténtelo.&lt;br /&gt;- De acuerdo – aspiró aire abriendo al máximo su diafragma y poniéndose de puntillas – No puedo – dijo desinflándose – Ya le dije que no podría.&lt;br /&gt;- No lo ha intentado usted con ganas.&lt;br /&gt;- Le aseguro que sí.&lt;br /&gt;- Pues entonces cambie de tono. Quizás la muerte no lo note.&lt;br /&gt;- Tiene muy buen oído.&lt;br /&gt;- Eso dicen.&lt;br /&gt;- Una vez dos hombres intentaron engañarla subiéndose el uno al otro.&lt;br /&gt;- Y qué pasó.&lt;br /&gt;- Que los descubrió. Figúrese, les pidió un si y ellos le dieron un no.&lt;br /&gt;- Claro. Así es imposible.&lt;br /&gt;- Lo peor vino después. Les castigó a vivir cinco años más.&lt;br /&gt;- ¿Entonces le multo o no le multo?&lt;br /&gt;- No sabría decirle. ¿Por qué me dio el alto?&lt;br /&gt;- Me aburría. Verá. Tengo una jornada de ocho horas. Y a mi esto de ser policía me aburre. No me gusta. Yo en realidad quería ser domador de caballitos de mar.&lt;br /&gt;- ¿Por eso le regaló su hija uno?&lt;br /&gt;- No. Ella lo hizo porque es rara. Ya se lo dije antes.&lt;br /&gt;- Pensé que…&lt;br /&gt;- ¿Usted tiene por costumbre pensar?&lt;br /&gt;- Sólo de diez y cuarto a once menos veinticinco.&lt;br /&gt;- Mejor así. Si no me vería obligado a detenerle.&lt;br /&gt;- ¿Por pensar?&lt;br /&gt;- Sí. Tengo un sudoku en comisaría que no soy capaz de resolver. Puse a todos los presos del calabozo a pensar en la solución, pero uno de ellos, que debía ser medio tonto, se rindió y se metió en política. Menudo follón me montó su mujer.&lt;br /&gt;- Pues le advierto que los sudokus son lo mío. Los resuelvo mientras hago el pino puente.&lt;br /&gt;- A mi mientras me resuelva el C-5 como si hace tiempo para el té.&lt;br /&gt;- Pues creo que es agua.&lt;br /&gt;- No puede ser. Lo tengo como portaviones tocado.&lt;br /&gt;- Pues siga usted con el C-6. Probablemente tenga colocado el barco en esa dirección.&lt;br /&gt;- ¡Queda usted detenido por atentar contra la armada!&lt;br /&gt;- ¡Vaya! Me viene muy mal una detención en este momento.&lt;br /&gt;- A mi también. Tengo que recoger a mujer del museo.&lt;br /&gt;- ¿Ha ido a visitar el museo?&lt;br /&gt;- ¡Qué va! Se expone a sí misma como el eslabón perdido. Son unas cuantas amigas. Van allí, se sientan y hacen punto mientras mi mujer les cuentas chismes míos.&lt;br /&gt;- ¿Tampoco tuvo suerte con su mujer?&lt;br /&gt;- Ya puede imaginar que no mucha.&lt;br /&gt;- En fin, no le entretengo más. No sea que su mujer pase a la colección permanente.&lt;br /&gt;- Muchas gracias. Le agradezco la atención.&lt;br /&gt;- Espero haber sido de entretenimiento.&lt;br /&gt;- Mucho. Espero repetir mañana.&lt;br /&gt;- Lo veo difícil. Recuerde… mi cita con la muerte.&lt;br /&gt;- Claro. No había caído en ello. Pues me hace usted una faena muriéndose ahora.&lt;br /&gt;- Ya. No crea que no lo siento.&lt;br /&gt;- Para una vez que encuentro a alguien interesante…&lt;br /&gt;- Gracias por la parte que me toca.&lt;br /&gt;- En fin. Que usted lo lleve bien. No olvide abrigarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-4428262447140303508?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/4428262447140303508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=4428262447140303508&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/4428262447140303508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/4428262447140303508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/06/el-interrogatorio.html' title='El interrogatorio'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-5303415747263161750</id><published>2009-06-01T14:09:00.009+02:00</published><updated>2009-06-03T11:55:06.335+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos sin moraleja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='payaso'/><title type='text'>Actuar con discreción</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Abre la maleta con cuidado. No sería la primera vez que la redecilla se ha soltado y se le cae todo por el suelo. La redecilla sigue en su sitio y, por lo visto, nada se ha roto. El frenazo del tren hizo caer la maleta nada más salir y se ha pasado lo que quedaba de trayecto angustiado, pensando qué se habría roto. Resistiendo el impulso de ir al baño con la maleta para abrirla y comprobar su estado. Pero sabe que esto habría sido raro, además de muy incómodo, la enorme maleta apenas entraría en el pequeño espacio de los servicios del tren, y no quiere llamar la atención. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el andén, más o menos escondido detrás de la cabina telefónica, ha comprobado que todo sigue intacto, ha vuelto a cerrar las correas y se pone en camino. Trata de andar sin llamar la atención, ni demasiado rápido ni demasiado lento. Discreción y corrección. Buenos días y por favor. Tocarse ligeramente el sombrero como despedida, y dejar, incluso en las más casuales de las conversaciones, una buena impresión, de esas tan correctas que en menos de diez minutos están olvidadas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un lugar discreto de una calle ancha, mete la mano en el bolsillo interior de la americana de cuadros y saca un mapa, y lo desdobla mientras comprueba la hora en su reloj de bolsillo: faltan unos veinte minutos y el lugar no está lejos. Continúa su camino, como si paseara, y le duele darse cuenta de que es objeto de las miradas curiosas de los vecinos. Esto le pasa por aceptar trabajos en pueblos tan pequeños, donde por discreto que sea uno siempre llama la atención. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Frente a la puerta, comprueba que la dirección sea la correcta: número setenta y dos, tercer piso. Entra en el portal, empujando la puerta, y llama al ascensor. El portero lo mira distraídamente. Y él le da un poco la espalda, nada evidente, pero trata de no mirarle y de que el otro pierda interés. Resiste el impulso de abrir una vez más la maleta para comprobar el estado del material. Por fin se abren las puertas del ascensor, el portero aún le mira. No sabe definir si con cara de curiosidad o simplemente porque es la única persona que ha entrado en el edificio en todo el día, o si incluso lo mira sin apenas reparar en él. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pulsa el botón del tercer piso, y al levantar la vista se encuentra a sí mismo en el espejo, lleva impecable el maquillaje. Y se dice: saldrá bien, ya verás. Es el cuarto aniversario en una semana y todos han salido estupendamente. No hay motivos para pensar que nada vaya a fallar. Se ajusta un poco la peluca y la nariz y sale del ascensor procurando no tropezar con los enormes zapatos, mientras oye apagado por la puerta aún cerrada este sonido inconfundible, agudo, inconstante, inevitable de niños chillando en una fiesta   infantil.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;(aquí había una &lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_s4tZ9KBz6dA/SiPFItRIS7I/AAAAAAAACpc/pgjODgWSQsk/s1600/clown.jpg"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;foto de unos zapatos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;, pero Elena se quejó de que fastidiaba el cuento, de manera que la tuve que quitar)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-5303415747263161750?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/5303415747263161750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=5303415747263161750&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5303415747263161750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5303415747263161750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/06/actuar-con-discrecion.html' title='Actuar con discreción'/><author><name>eva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16941300373489502463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/img/136/8037/640/eva%20camera.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-8199929033589432265</id><published>2009-05-25T23:22:00.003+02:00</published><updated>2009-05-25T23:37:53.322+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>El escondite</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/ShsM6X-u3JI/AAAAAAAACoU/gcFK4PGE7QY/s1600-h/escondite_300.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339875980186934418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/ShsM6X-u3JI/AAAAAAAACoU/gcFK4PGE7QY/s400/escondite_300.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No tenía nada de especial el parque. Jaime acudía cada tarde. Veía a muchos de sus compañeros de clases, a otros niños y niñas con los que jugar. Los columpios. La pelota. Correr por el césped. A los cinco años de edad es fácil divertirse con cualquier cosa. No se presta atención a demasiadas cosas más allá del propio universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de sus juegos favoritos era el escondite. Jaime conocía un escondite perfecto. Cuando sus compañeros de diversión contaban hasta diez, él corría veloz debajo de un arbusto con forma de cuenco invertido, se tiraba al suelo y se introducía bajo sus ramas, quedando oculto para el mundo. Un lugar perfecto en el que jamás le encontraban y desde el que salía, una vez que se aseguraba de que no había nadie a su alrededor, para salvar a sus amigos. Una destreza que le hizo ganar una enorme popularidad. ¡El mejor jugando al escondite!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jaime adoraba bajar cada día de verano al parque. Podía jugar más tiempo ya que los días eran más largos. Corría, chillaba, reía y, sobre todo, se escondía de las miradas de sus amigos cuando le buscaban en el escondite. A veces, sólo para ver qué hacían los demás niños, era capaz de esperar hasta el último momento para salir y sorprenderlos a todos. Era, sin duda, su juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, de pronto, cuando Martín, otro de los niños del parque, contaba hasta diez apoyando su cabeza contra el tronco de un árbol, Jaime se percató que de una niña, una tal Marta de la que poco sabía, se dirigía a su escondite favorito. Sin dudarlo la siguió de cerca para ver si se metía bajo su arbusto. Y así lo hizo. Sorprendido, Jaime no pudo sino correr en busca de un nuevo lugar en el que protegerse de la mirada de un Martín que ya debía haber acabado su cuenta. Aunque no fue el primero en ser encontrado, lo cierto es que Jaime no pudo aparecer en el último momento para salvar a sus compañeros. Fue descubierto en quinto lugar. Toda una novedad. Jaime había sido destronado por Marta que, naturalmente, salió la última con el consiguiente reconocimiento de sus amigos de juego. Jaime rabiaba en su interior ante las burlas de aquellos que hasta hace un sólo día le admiraban. Sin embargo, tenía la firme convicción que al día siguiente el orden se reestablecería. Él ocuparía su habitual escondite y Marta encontraría otro. Así de sencillo. Y se fue plácidamente mientras su madre le cogía de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el día siguiente llegó y lo hizo con una repetición de la jugada de Marta. Nuevamente, cuando Jaime se disponía a dirigirse a su escondite, vio como la pequeña se volvía a adelantar y quedarse con su escondite perfecto. Él, naturalmente, no se atrevía a decirle nada a Marta. Si reclamaba la propiedad del arbusto ella podría decírselo a los demás y todos conocerían el lugar perfecto. Dejaría de ser especial. Al menos ahora, era sólo una persona la que lo conocía. Un daño menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente Jaime corrió por el pasillo de su casa hacia la entrada donde le esperaba su madre dispuesta a llevarlo al parque. Como si nada hubiera ocurrido los días anteriores, se reunió con sus compañeros que no dejaron de recordarle que había perdido en su juego favorito dos veces seguidas. Las mismas en las que una nueva reina emergente había triunfado. Pero nada alteró el rostro al pequeño Jaime. Otro de los niños emprendió la cuenta atrás y Marta, unos pasos delante de Jaime, corrió con cuidado hacia el arbusto secreto. Él, que ya imaginaba que esto sucedería, buscó otro lugar en el que esconderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía ser de otra manera. Jaime fue encontrado y Marta volvió a triunfar. Él, como uno más de sus compañeros, felicitó a la niña e inició otros juegos. Algo que sucedió varios días seguidos. Tiempo en el que Jaime fue observando a la niña que le había robado su gloria. Una niña castaña, ojos claros, de aspecto frágil y con una enorme sonrisa de dientes separados. Sin quererlo, se vio mirándola con total embriaguez mientras cada día se alejaba cruzando la calle camino de su casa. Nadie la acompañaba. Se preguntaba por qué nadie venia a buscarla. No podía imaginar que un día, de pronto, su madre no le cogiera la mano y le llevará a su casa. Aquella imagen le inquietó. Qué tendría aquella niña para ir sola a casa cada tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, después de perder en el escondite, Jaime volvió a sus otros juegos. Distraído en ello, se percató de que Marta se marchaba. La siguió hasta la entrada del parque y cuando empezó a cruzar la calle gritó su nombre: ¡Marta! La niña se giró, le miró y le sonrió. Él no hizo nada. Sólo esperó a que el coche que venía acelerando intentase frenar sin conseguirlo. La niña desapareció entre el estruendo del frenazo y el golpe de su pequeño cuerpo contra el morro del vehículo. La gente empezó a correr hacia la calle. Jaime desapareció ante una marea de gente que no paraba de gritar, sollozar, buscar ayuda y recoger a sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron unos días sin ir al parque. Las madres se llamaron unas a otras intentando discernir cuando sería el momento adecuado para volver a llevar al parque a sus hijos. Un día, de pronto, la madre de Jaime le pidió que se vistiera para ir al parque. Así lo hizo. Cogió a su madre de la mano y fue tranquilo hasta el parque. Ella le pidió que tuviera cuidado. Él prometió tenerlo y se reunió con sus amigos junto al árbol en el que realizaban la cuenta atrás de su juego favorito. No estaban todos los niños pero sí los suficientes como para volver a jugar. Sin acordarse de los ausentes, uno de ellos inició la cuenta. Jaime, como era su costumbre, se ocultó en su escondite secreto y ganó el juego. El orden se había restituido y la sonrisa volvió a su rostro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-8199929033589432265?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/8199929033589432265/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=8199929033589432265&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8199929033589432265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8199929033589432265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/05/el-escondite.html' title='El escondite'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/ShsM6X-u3JI/AAAAAAAACoU/gcFK4PGE7QY/s72-c/escondite_300.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-8377822475510205033</id><published>2009-05-17T12:56:00.000+02:00</published><updated>2009-05-17T12:58:05.876+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos enviados'/><title type='text'>La quiebra de Helton Co.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Texto enviado por Camilo Vázquez.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Helton Co., empresa surgida de la antigua Waters &amp;amp; Helton Co. que, a su vez, había surgido de la todavía más antigua Murrow &amp;amp; Waters &amp;amp; Helton Co., estaba a punto de desaparecer. La razón de la crisis de Helton Co. estribaba, en opinión de sus principales accionistas, en las extravagancias del viejo Gregor Helton, un loco que no sólo vestía como ellos y hablaba como ellos sino que, además, pretendía ser y actuar como ellos. Gregor Helton no admitía tratos de favor. Su despacho debía ser igual que todos los despachos, su mesa como las mesas del resto, su silla idéntica a todas las demás. En las reuniones no aceptaba un lugar de honor y tampoco que ninguna clase de objeto, ya fuera cartel o bandera, le diferenciara. Esto suponía graves inconvenientes, gravísimos para la salud del negocio, pero Gregor Helton era el jefe, el dueño de Helton Co., y ninguno de sus directivos tenía el suficiente valor para advertirle del alto precio de sus extravagancias. El 12 de abril del año en curso la cúpula directiva de Helton Co. iba a celebrar una reunión de gran importancia cuyo principal asunto, y seguramente el único, sería el de la toma en consideración de la posibilidad de declarar en bancarrota la compañía. Gregor Helton fue el último en acudir, hecho extraordinario en aquel viejo que no quería destacar en nada. Al entrar en la sala de reuniones su enorme cuerpo destrozó la puerta, sus formidables patas quebraron las baldosas y, en su intento de sentarse con los aterrorizados accionistas, huidos en desbandada a los extremos del salón, convirtió mesa y asientos en un desperdigado cúmulo de maderos y astillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Que arreglen todo esto para la próxima reunión -dijo, levantando con su habitual elegancia la trompa-. Hasta entonces, señores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salió por donde había entrado, recogiendo su sombrero marrón de entre los escombros del suelo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-8377822475510205033?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/8377822475510205033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=8377822475510205033&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8377822475510205033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/8377822475510205033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/05/la-quiebra-de-helton-co.html' title='La quiebra de Helton Co.'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-5001448380825828332</id><published>2009-05-13T00:44:00.002+02:00</published><updated>2009-05-16T01:12:49.074+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Vencidos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esta corbata que me he puesto empieza a rascarme el cuello. No pensaba que fuese a picar tanto. Qué calor. Las sienes me palpitan. Creo que se me van a salir los ojos de las órbitas. No me tiemblan las piernas por lo hecho sino por lo que queda por hacer, por el camino emprendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia tiempo que en su mirada había desaparecido el amor. Mucho tiempo. Fue sustituida por un transfondo de temor y sumisión. Los roces, la complicidad, la intuición de aquello que me gustaba. Todo desapareció al poco tiempo. Yo me esforzaba por no buscarle los fallos. Pero no había manera. Lo hacia sólo por molestarme. Por mucho que la gritaba. Por mucho que le decía lo que debía hacer, no había manera. Se esforzaba en lo contrario. Opté por no comer en casa para no tener que probar la bazofia que me preparaba. Así no me vería obligado a tirarle el plato a la cara. No me gustaba que me obligase a ser así. Pronto llegó la bebida. Creía que con una copa de más me daría menos cuenta de lo que había hecho con mi casa. Me preguntaba a qué se dedicaba todo el día. No era ni capaz de tenerlo limpio. De ordenar las cosas que había por el suelo. De borrar las manchas de la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejaba todas las huellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo para molestarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo para recordarme que ayer tampoco se había portado bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los silencios… cada vez más insoportables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojala no hubiese lanzado aquel cenicero contra el televisor. Ojala no hubiese fallado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Últimamente se había vuelto más rara. Después de salir del hospital me propuse cambiar. Ya que ella no podía, era incapaz por mucho que me esforzaba. Así que tendría que hacerlo yo. Casi se mata por no hacer lo que debía. Yo aún la seguía queriendo a pesar de lo poco que se esforzaba. No podía prescindir de ella. No me había dado ningún hijo y quería que mis padres jugasen con un nieto. Ya que vivía de mi dinero que al menos criase a mi hijo. Al que me heredaría. Sin embargo no podía hacer nada bien. Cada noche la llevaba a la cama para concebirla pero sus lágrimas debían ser más fuertes que mis ganas. Por mucho que le gritaba que no llorase mientras la follaba, ella no dejaba de hacerlo. Lástima de almohada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mirada ya no era igual. Aquellas horas en coma la habían cambiado para siempre. En su mirada ya no se veía el temor y la sumisión. De pronto había desaparecido. Sólo traslucía un aire de algo parecido a la valentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a temerla. No me lo explicó. Seguía siendo tan débil como siempre. Pero cada vez parecía importarle menos mis correcciones. Qué estúpida. Mis mejores años y ya ni ponía atención cuando le decía las cosas que debía hacer. Parecía que había dejado de importarle lo que pudiera hacerle. Seguía sin querer ir a comer a casa no por no verla, sino por el temor que tenía a que pudiera envenenarme con la comida. La cercanía a la muerte le había dado una extraña fortaleza. No temía lo que pudiera pasarle. Los silencios empezaron a asustarme. Temía que pudiera darme caza en medio de la noche. Empecé a vivir víctima de mis miedos. Encerrado en mis temores. Cada vez que llegaba a casa la buscaba. Quería sorprenderla en una renuncia. En su trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a costarme conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me costó demasiado que el médico me diese unas pastillas para dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ella no le gustaba que se las diera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mirada seguía cambiando. Cada vez más ausente. Como en otra parte. Ya no había hueco para el temor. Era yo el que la temía a ella. Cada vez la golpeaba con más fuerza para hacer revivir aquella mujer, insignificante, atemorizada. Pero no había manera. Maldita sea. Me obligaba a estar cada vez más en guardia. No lo soportaba más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podían seguir así las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O ella, o yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La elección era sencilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué, a penas hace veinte minutos, estaba sentada en el salón. Con las maletas. Decía que se marchaba. Que había llamado a la policía por si me ponía violento. Qué estúpida. Corrí hasta ponerme a su altura y la golpeé como no había hecho nunca. Ya desde el suelo la cogí del pelo y arrastre hasta el baño. Fue la primera habitación que encontré. La tiré a la bañera. El rojo tiñó el blanco y los gritos volvieron. Intenté ahogarla con el cordón de la ducha pero en su empeño por sobrevivir abrió los grifos y me resbalé en el suelo mojado. Consiguió salir de la bañera mientras aturdido por el golpe intentaba levantarme. El mareo y el agua no me dejaban mucho margen a la maniobra. Cada vez se encontraba más lejos arrastrándose por el suelo. Cada vez se alejaba más de mi. No merecía que me abandonase. Me apoyé en el retrete. La cisterna se movía un poco. Dejó al descubierto un resquicio a mi supervivencia. Cogí la tapa de la cisterna y la levanté golpeándola en el aire para desenganchar el mecanismo. Con la pieza de mármol elevada sobre mi cabeza di grandes pasos en su dirección. La hundí en su cráneo una y otra vez mientras le gritaba lleno de rabia. Al segundo golpe sus piernas dejaron de moverse. Creo que fue cuando murió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La corbata de cuerda que me había puesto hacia unos segundos me seguía molestando. En lo alto de la silla, mientras la policía y los vecinos golpeaban por última vez la puerta, la contemplaba, con la cabeza abierta, vencida por fin. Había conseguido borrarle esa mirada. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-5001448380825828332?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/5001448380825828332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=5001448380825828332&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5001448380825828332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/5001448380825828332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/05/vencidos.html' title='Vencidos'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-7681262546480318857</id><published>2009-05-11T16:23:00.005+02:00</published><updated>2009-05-11T18:10:17.530+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diversidad Diacrítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos sin moraleja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pintor'/><title type='text'>Confesión</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer, a eso de las nueve de la mañana, ocurrió la catástrofe. Yo tuve la culpa, pero es necesario aclarar que hubo circunstancias que obraron en mi contra. Pareció exactamente como si los brujos de la mala suerte confabularan contra mí, sentados alrededor de su cazuela de mala suerte, esa en la que hierve una especie de pasta verde y emite humos pestilentes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Eso &lt;/span&gt;ocurrió sobre las nueve. Pero si tengo que explicar lo sucedido necesito que tomen, Señorías, un poco de paciencia, y empezar a relatar los hechos desde un poco antes de las seis de la mañana, hora a la que se suponía que tenía que desaparecer, habiendo finalizado mi trabajo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eran pues un poco antes de las seis del día de ayer, hora en la que el sol aparece y yo desaparezco, cuando pasó a mi lado un hombre viejo con un sombrero aún más viejo, por debajo del cual asomaban unos mechones de pelo gris, que trajinaba una carreta minúscula cargada hasta los topes de bultos envueltos en tela marrón y atados con unas cuerdas sucias y deshilachadas. El hombre apestaba, o apestaba el contenido de la carreta, así que evité mirarle y seguí con mi trabajo, con la nariz pegada a la pared. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero el buen hombre alargó su bastón y me dio unos golpecitos en el hombro derecho. Me explicó que venía, Señorías, de una calle no muy lejana, cerca del Puente, pero que hacía mucho rato que empujaba la carreta y que si no sería yo tan amable de acompañarle unos minutos para hacerle más llevadera la subida. Dudé, pues no quería abandonar mi puesto, pero me apenó verle las piernas tan delgadas y las rodillas tan salidas y los pies tan descalzos, así que empujé por él la carreta por las calles, cuesta arriba, hasta la Plaza, que como saben es una plaza con un pavimento muy viejo, con tan mala suerte que se metió una de las minúsculas ruedas de madera del destartalado vehículo en un agujero del suelo, rompiéndose el eje, volcándose sin remedio la carga misteriosa y quedándose todo desparramado y yo caído encima de los bultos. El viejo, del propio espanto de ver caída su carga, se desmayó del susto, y yo corrí a levantarme y socorrerlo. Lo senté contra una pared, traté de darle algo de aire hasta que se recuperó lentamente, y luego, entre los dos, pacientemente, volvimos a cargar los bultos. Todos menos uno pequeñito, que el viejo me regaló en agradecimiento por la ayuda. Y se fue, con el mal olor y la rueda medio rota, se oía por las calles cuando desapareció el tac, tac, tac del eje de la carreta al girar, ya que no conseguí enderezarlo, por más que son bien conocidas mis habilidades de mecánica. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y sin perder más tiempo, corrí cuesta abajo, dándome cuenta de cómo de tarde se me había hecho, Señorías, con el corazón desbocado y sin atreverme a pensar en las consecuencias de mi retraso, Señorías. De las prisas, por el camino perdí el pequeño paquete que el viejo me había dado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tan deprisa como pude, Señorías, retomé mi trabajo, pero fue en balde, pues como decía, la catástrofe terminó por ocurrir. Llegaron en un pequeño grupo de tres, las vi llegar por la parte más cercana a la playa, a lo lejos. Me apremié todo lo que pude al oír como subían por la Calle. Pero cuando llegaron las turistas, como saben de sobra, quedaban aún tres metros y setenta y dos centímetros de pared por pintar. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_s4tZ9KBz6dA/SgQSwclCzYI/AAAAAAAACmM/1qTLiI46-FQ/s1600/PICT1406.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_s4tZ9KBz6dA/SgQSwclCzYI/AAAAAAAACmM/1qTLiI46-FQ/s1600/PICT1406.JPG" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-7681262546480318857?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/7681262546480318857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=7681262546480318857&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/7681262546480318857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/7681262546480318857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/05/confesion.html' title='Confesión'/><author><name>eva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16941300373489502463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/img/136/8037/640/eva%20camera.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_s4tZ9KBz6dA/SgQSwclCzYI/AAAAAAAACmM/1qTLiI46-FQ/s72-c/PICT1406.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-7978525809950715023</id><published>2009-05-07T23:46:00.005+02:00</published><updated>2009-05-10T21:23:20.441+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cúmulo de despropósitos'/><title type='text'>Cuentos laborales</title><content type='html'>Le obligaron a contar, uno a uno, los granos de arena de la playa, no había otra tarea para él. le tuvieron todo el mes de agosto de recuento y cuando hubo terminado, le enviaron a otra playa a continuar contando, uno a uno, los granos de arena. un día, el amo le preguntó: ¿te aburres mucho? y él contestó: sí, bastante... a lo que nuevamente el amo dijo: ¿no te quedará mucho, verdad?, a lo que replicó señalando la playa.... sí, bastante... los días pasaban y cada montón de arena recontado se sucedía otro montón por recontar... ¿qué había hecho él para que le mandaran hacer aquello? si no había trabajo para él, ¿por qué no mandarle a su casa? ¿acaso querían que se hartara y terminara yéndose por su cuenta? ¿acaso no se daban cuenta que él podría hacer otras cosas más importantes y menos inútiles que el contar granos de arena, cuando todo el mundo sabe, que la marea trae nuevos sedimentos a la playa?... todos estos pensamientos, le vinieron a la cabeza, mientras observaba, en su puesto de trabajo, cómo sus compañeros con tareas asignadas, disfrutaban indolentemente del precioso espectáculo del movimiento de las olas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madrid, 4 de septiembre de 2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-7978525809950715023?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/7978525809950715023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=7978525809950715023&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/7978525809950715023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/7978525809950715023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/05/cuentos-laborales.html' title='Cuentos laborales'/><author><name>Harry Reddish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14965851152813383401</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_fb1Y8FmtR3Y/SXSR8eNSe_I/AAAAAAAAAkY/qeOmaSpT7ho/S220/redharry3cd5.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-893157959101286525</id><published>2009-05-04T11:43:00.003+02:00</published><updated>2009-05-04T11:49:18.800+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amman este'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desierto'/><title type='text'>El tamaño de los sueños</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_s4tZ9KBz6dA/Sf65LIianAI/AAAAAAAAClM/ZQcVez7AOEs/s1600-h/ammaneste05.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_s4tZ9KBz6dA/Sf65LIianAI/AAAAAAAAClM/ZQcVez7AOEs/s400/ammaneste05.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331902609774779394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(179, 179, 179); font-family: Verdana; font-size: 8px; line-height: 17px; "&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;[Foto: Ottinger]&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adentrarse en el desierto parecía valiente en el momento en que se le ocurrió. Después le dio unas cuantas vueltas y le parecía una idea estupenda. Una forma de salir de esa rutina que lo tenía atado a la mediocridad. Realmente necesitaba una aventura. Un proyecto al que agarrarse. ¿Por qué no? Empezó a pensar en todas las cosas que habría que prever para llevar a cabo su plan, que por entonces parecía realizable. Vagar sin rumbo trazado. O más bien, un rumbo que él mismo habría trazado. O que trazaría a cada momento. La aventura que llevaba toda su vida esperando. Había sido una tarea de años reunir todo el valor necesario para pensarla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba todo oscuro, quizás eran las dos o las tres de la madrugada, y la casa respiraba tranquila, dormida. Odiaba que las buenas ideas se le ocurrieran a estas horas. Trató de dormirse a pesar de los nervios, pero no había forma, así que se levantó cuidadosamente para no despertar a nadie y buscó papel y lápiz. Empezó la lista. Agua. Sin duda tendría que solucionar este tema. Transporte. Esto dependía en gran medida de qué forma tomara el plan. Comida. Ni idea de cómo había que afrontarlo. Contento de haber puesto en marcha su plan, regresó a la cama.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pasaron tres o cuatro días. De repente la idea regresó a su mente. Aunque un poco más difusa. Desde luego parecía de locos empezar algo así sin información. Lo primero tenía que ser conseguir algún libro, quizás una guía o un manual. Seguro que podía conseguir algunos con dibujos y esquemas interesantes. Y mapas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque trataba de dedicar al plan cuantas horas tenía libres en sus muchos quehaceres diarios, darle forma era una tarea lentísima. Pasaban los días y apenas adelantaba trabajo. Había conseguido algunos libros sin que en casa se dieran cuenta de nada y los consultaba a hurtadillas, a altas horas de la madrugada, pero descifrar la lógica que escondían era complicadísimo. Había demasiadas cosas que le parecían imprescindibles, le haría falta mucho dinero y quizás algunos contactos, cosas ambas que por supuesto no tenía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco a poco fue resolviendo en su mente la mayoría de los problemas. La información contenida en los libros resultó ser realmente valiosa. Le costaría desprenderse de ellos para empezar el viaje, pero estaba claro que no podía cargar con todo. Trató de memorizar la mayoría de cosas. Se enteró de este sistema mediante el cual podía condensar la poca humedad del rocío durante el amanecer para conseguir hasta un litro de agua por día. ¡Un litro! Consultó los mapas y pensó en la comida que necesitaría, y dónde conseguirla. Le gustaría poder comprar un camello (¿o un dromedario?) para poder hacer el primer tramo de su ruta. Quizás después, más habituado al desierto, encontrara un medio de transporte mejor, aunque no lo creía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De hecho, pocas semanas después de haber tenido la idea ya estaba casi todo previsto. Sólo había que trabajar duro para conseguir todas las cosas que le faltaban. Para el día que cumpliera siete años esperaba tener todo listo para empezar.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-893157959101286525?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/893157959101286525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=893157959101286525&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/893157959101286525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/893157959101286525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/05/el-tamano-de-los-suenos.html' title='El tamaño de los sueños'/><author><name>eva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16941300373489502463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/img/136/8037/640/eva%20camera.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_s4tZ9KBz6dA/Sf65LIianAI/AAAAAAAAClM/ZQcVez7AOEs/s72-c/ammaneste05.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-217575371311629963</id><published>2009-05-04T11:37:00.000+02:00</published><updated>2009-05-04T12:31:12.630+02:00</updated><title type='text'>El día en que supo que todo le iría bien</title><content type='html'>- "No necesitas más que un par de camisas, un par de pantalones, un par de mudas limpias y ya está"&lt;br /&gt;- "¿Pero no tengo que llevar nada más?&lt;br /&gt;- "Nada más"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue el día en que supo que todo le iría bien&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-217575371311629963?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/217575371311629963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=217575371311629963&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/217575371311629963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/217575371311629963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/05/el-dia-en-que-supo-que-todo-le-iria.html' title='El día en que supo que todo le iría bien'/><author><name>Harry Reddish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14965851152813383401</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_fb1Y8FmtR3Y/SXSR8eNSe_I/AAAAAAAAAkY/qeOmaSpT7ho/S220/redharry3cd5.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-3721440522640170068</id><published>2009-04-29T17:39:00.004+02:00</published><updated>2009-04-29T17:58:36.034+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos con moraleja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Café'/><title type='text'>Perfil</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://diversidaddiacritica.blogspot.com/2009/03/de-toda-la-vida.html"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_igsVQ0Zvbl8/Sfh5AsCxKiI/AAAAAAAABRI/WnPdgvO3h7U/s400/de+toda+la+vida.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330143211722713634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[Foto Ottinger]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí, sentados en una mesa apartada de las miradas en un típico café de la ciudad, sintiendo aún el frío de la calle en sus mejillas, el camarero se marchaba con la comanda apuntada en su pequeña libreta de color limón mientras él la miraba esperando una señal que le indicara si aquél sería un café como tantos otros o si sería el inicio de algo tan deseado. Ella, entre interesada y emocionada por lo que sin duda había interpretado como una conversación que podía acabar en mordiscos, abrió su amplia sonrisa y le preguntó:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ah sí? ¿Tienes blog? Me tienes que dar la dirección para que te lea. - y la mirada, directa hacia sus labios, indicaban que quería besarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Sí... sí, tengo blog! -dijo él ilusionado por su interés- De hecho... tengo ocho. -y esa última "o" suspiró de su boca sabiendo que sonaba mejor antes de haber salido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Cuando comienzas a ocultar en el perfil de blogger alguno de tus blogs, es que tienes más de los que tu sentido de la vergüenza es capaz de soportar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-3721440522640170068?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/3721440522640170068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=3721440522640170068&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/3721440522640170068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/3721440522640170068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/04/perfil.html' title='Perfil'/><author><name>el_situacionista</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://i178.photobucket.com/albums/w272/el_situacionista/ov2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_igsVQ0Zvbl8/Sfh5AsCxKiI/AAAAAAAABRI/WnPdgvO3h7U/s72-c/de+toda+la+vida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2703613526700217639.post-2673089757397868081</id><published>2009-04-28T16:42:00.003+02:00</published><updated>2009-04-28T16:51:41.593+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amman este'/><title type='text'>Nocturnos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/SfcW86JqRPI/AAAAAAAACnc/zatfGhCdje4/s1600-h/amman.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/SfcW86JqRPI/AAAAAAAACnc/zatfGhCdje4/s400/amman.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329753919674008818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Cuando saltes en sus terrazas ten cuidado. Ellos duermen. No deben saber que estás allí. Toma tus precauciones. En este trabajo es fundamental la observación. Fíjate bien en si están echadas las cortinas, si hay juguetes en el piso o si, algo tan evidente, se han quedado dormidos en las sillas de fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ten en cuenta, además, que no sólo es importante encontrar el modo de entrar. A menudo, cuando está oscuro, una sombra puede ser tan sólo una sombra. Pero a veces, algo en lo que no has reparado porque crees que es parte del fondo negro que nos acompaña, puede ser un objeto mal colocado que roces sin querer y termine despertándolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tendré cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ahora eres muy pequeño. Por eso te traigo a lo alto de la ciudad. Para que la veas. Para que traces su composición en tu memoria y aprendas a moverte sin demasiadas referencias. Al principio será difícil. Te perderás en la intrincada red de terrazas y ventanas. Míralos. Qué desorden. No siguen ninguna lógica, pero pronto te acostumbrarás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo aprenderé pronto y trataré de tener cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No basta con tratar de tenerlo. Debes ir con mil ojos y con los oídos bien abiertos. La noche habla y dice muchas cosas. Con que sólo te viera uno, todo se arruinaría. Es fundamental que te asegures de que duermen y de que conoces bien el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero ellos no nos esperan. Por eso no tienen porque temernos. No se puede temer lo que no se conoce. Estarán confiados en su seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tú crees?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres un arrogante si piensas eso. Puede que seas más ágil que yo. Que puedas trepar más rápido. Saltar por los muros con mayor soltura. Pero si no cuentas con ellos, todo es inútil. Te descubrirán y habrá acabado antes de empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No soy un arrogante es sólo que…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Puede que aún no estés listo para acompañarnos. Les diré a los otros que debemos esperar para que te unas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Me estás castigando por llevarte la contraria? No era mi intención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ves, lo has vuelto a hacer. No se trata de eso. No escuchas, y si no eres capaz de prestarme atención a mi, que me tienes delante, cómo vas a prestársela a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero tú me acompañarás. Enséñame lo que no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando en la noche estemos ahí abajo, no habrá tiempo de enseñar a nadie. Actuamos lo más rápido que podemos y lo mejor que nos es posible según las circunstancias. No tenemos tiempo para descuidos y menos para enseñar a nadie… Únicamente nos seguirás, te ocultarás lo mejor que puedas, no harás ruido y observarás como trabajamos. Es lo que se me ocurre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero yo también quiero trabajar. Cumpliré con la misión que me asignéis. Aunque sea con los niños. Ellos sólo duermen. No tienen ningún peligro para nosotros. Es fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres un arrogante. Los niños son lo más importante y lo más complejo de nuestro trabajo. Llevamos milenios llevando cada noche los sueños a los hombres. Todas sus esperanzas y todos sus deseos insuflados en la clandestinidad de la noche. Si somos descubiertos, la ilusión desaparece y todo llega a su fin. Una vida gris, sin ningún tipo de posibilidad de mejora. Una vida sin sustancia, sin sueños. Es fundamental nuestro trabajo para que la Humanidad mejore. Y hay que tener cuidado. La mayoría de los adultos sólo aspira a soñar con la tranquilidad del hogar, una familia, un coche o ser alguien importante. Poca cosa. Pero si la mezcla la haces bien, puedes conseguir el Renacimiento, a Romeo y Julieta, la Sonata Claro de Luna o al mismísimo Dios. ¡Ay pequeño! Debes tener cuidado. Esa misma mezcla, mal hecha o en la persona equivocada, pueden dar la Edad Media, la bomba atómica o el exterminio del planeta. Y todo es responsabilidad nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por eso decía de empezar con los niños. Con un juguete o un domingo en el parque será suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ves como no escuchas nada de lo que te digo. Los niños son lo más importante. Ellos conservan la inocencia. Los sueños penetran en su alma con tanta facilidad que una mala mezcla podría condenar el futuro de toda la Humanidad. El presente no es importante para nosotros. Los sueños no siguen ese estúpido cronómetro que ellos cuelgan de sus muñecas. Su tiempo no ha llegado aún. Y no son propiedad de ellos. Pueden serlo de todos. Empezar mañana y recuperarse dentro de tres generaciones. Es increíble. Son impredecibles. Por eso debemos atender a los niños con tanto cuidado. El futuro está atrapado en sus sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y cuándo podré empezar. Cuándo dejaré de observar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando aprendas a escuchar. Y olvídate de los niños. Y de los adultos. ¡Ancianos! Empezarás con los ancianos. Han vivido tanto que en su cabeza les queda poco espacio para los sueños. Pero deberás tener cuidado. No conviertas sus pocos sueños en pesadillas. Podrían recordarlo en su siguiente vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2703613526700217639-2673089757397868081?l=desperteasulado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desperteasulado.blogspot.com/feeds/2673089757397868081/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2703613526700217639&amp;postID=2673089757397868081&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/2673089757397868081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2703613526700217639/posts/default/2673089757397868081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desperteasulado.blogspot.com/2009/04/nocturnos.html' title='Nocturnos'/><author><name>Øttinger</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='11' src='http://i84.photobucket.com/albums/k20/ottinger_2006/9ea7891b88.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jhByYlw10Mg/SfcW86JqRPI/AAAAAAAACnc/zatfGhCdje4/s72-c/amman.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
